La laguna / The lagoon


«La nada es un infinito que nos envuelve: venimos de allá y allá nos volveremos. La nada es un absurdo y una certeza; no se puede concebir, y, sin embargo, es.»

— Anatole France

«Nothingness is an infinite that envelops us: we come from there and there we will return. Nothingness is an absurdity and a certainty; it can not be conceived, and yet it is.»

— Anatole France

Mi querida Adela, escribo esta carta hoy 19 de abril del 20… a pocas semanas del aniversario de tu ausencia; donde abandonaste este mundo físicamente y tu esencia se mezcló con la del Universo y toda su infinitud. Si estuvieras conmigo quizás pensarías que es una hipocresía de mi parte dedicarte unas letras, ya estando muerta, pero no puedo dejar de pensarte y mucho menos después de lo transcurrido en estos días.

Primero que nada déjame aclararte que soy fehaciente de que tu perenne paz no es perturbada por alguna agonía externa, he dejado hace bastante tiempo el deseo de volver a invocar mis anhelos por ti. Reconstruí mi vida en base a tu última mirada antes de fallecer, donde me suplicabas que fuese feliz y que encontrase el amor nuevamente, debo confesarte Adela que no cumplí tu segunda petición.

La primera petición estuve a punto de no cumplirla, anduve errante por mucho tiempo con la idea de que ya no estabas. A mi edad, conseguir el amor nuevamente es sumamente difícil y compartir con la soledad se siente como el propio infierno. Disentía con la idea de volver a buscar la calma, y me entregué a los brazos de la vil e insidiosa aflicción.

Pero una idea salvadora arribó en las ventanas de mi alma; mientras yo me encontraba soñando con gorgonas y sirenas agentes de la cruel melancolía, tú te apareciste célica, divina y más hermosa que nunca, rodeada y sostenida por alados querubines sirvientes de tu gloria. Y fue allí cuando comprendí tu mensaje, al verte enaltecida y magnifica, ¡oh amada mía!, entendí que en aquél mundo vives la paz de una reina, y que tu presencia es una linterna que ahuyentaba a las sombras que me encadenaban al dolor.

Fue suficiente para terminar mis propósitos y culminar mis promesas, no quiero extenderme demasiado con todo lo que hice posteriormente, solo quiero hablarte de lo más significativo que es el tema de esta carta. Uno de mis propósitos, fue terminar la cabaña junto a la laguna que tanto solíamos frecuentar. Aún recuerdo tu cara de maravillada al ver los colores que desde aquí se pueden contemplar, especialmente, el panorama matinal adornado por el azul cristalino y onírico de la laguna, lo cual, era lo que más nos asombraba.

Desde mi llegada a este lugar, comencé todos los preparativos para realizar la construcción por mi cuenta. Dormité por días en los bellos alrededores acampando sin ninguna preocupación, pero, con el pasar del tiempo, entre más permanecía aquí, más sentía una sensación de incomodidad que al principio no podía explicar.

Omití aquellas absurdas ideas y me concentré por completo en mi trabajo. Consumía por las mañanas mi desayuno frente a las orillas de la laguna para admirar el paisaje, es inexplicablemente mágico; como si alguna deidad de la belleza habitara esta zona y extendiera su poder por todo este lugar. Como lo pensé sonaba maravilloso, lastimosamente no era así.

Poco a poco, la sensación de incomodidad comenzó a perturbar mis somnolientas noches, despertándome exaltado y lleno pánico, salía de mi tienda de acampar sediento, lleno de miedos de volver a dormir, aquellas pesadillas eran oscuras y difusas; demasiado inefables para describirlas con palabras simples. Suprimiré mi explicación para dar paso a lo que acontece.

Todas esas noches eran iluminadas por una luna sobrenatural, que se imponía presente ante cualquier situación que se desenvolviese en la laguna. En una de esas noches desperté, descalzo, frente a la orilla con mis pies bañados por sus aguas. Pensé que se trataba de un caso de sonambulismo, lo cual fue extraño, era la primera vez que me pasaba, miré a mí alrededor y noté un cambio muy extraño.

Montículos de formaciones rocosas puntiagudas rodeaban la laguna, apuntando con sus filosos extremos hacia el centro. No sabría decir si en ese instante estaba dormido o estaba despierto, lo cierto es que, aquello me dejó con un incontenible estupor. Pero eso no fue todo, al quedarme un poco más, noté que en el centro de la laguna se formaba un remolino; podía atisbar su abismal profundidad, como si diera hasta el fondo.

Miré hacia el cielo y noté una aglomeración de nubes fluorescentes, que luego giraban y descendían entorno a la laguna, luego, las nubes tomaron forma de personas que danzaban con furia portando machetes y pistolas. Descendían y descendían hasta el centro del remolino, y todas entraron allí. Hasta la última de ellas se introdujo dentro y fue así como el remolino se cerró y todo se colmó de completa quietud.

Yo aún andaba estupefacto, sin saber que pensar. Desperté al día siguiente en mi tienda, con el pensamiento turbado de preguntas sobre si aquello de anoche fue solo un sueño en realidad, salí de mi tienda para observar a la laguna y sus alrededores, y no vislumbré nada de lo que mis ojos vieron anoche. Las formaciones rocosas no estaban, era como si hubieran sido removidas mágicamente de aquél lugar.

Las noches fueron las peores. Posteriormente, mis sueños después de haber presenciado aquel acontecimiento se hicieron descriptibles pero igual de anormales. Mi mente era atacada por espíritus perturbados y nebulosos color fluorescente, y otras veces me hundía sofocado en las negras aguas nocturnas de la laguna, como si una fuerza diabólica me arrastrara a su irresistible fondo.

Sentía que moriría en una de esas pesadillas Adela, con cada noche que pasaba veía mi fin acercándose, lo único que me mantenía firme en este lugar antes maldito era el poder terminar la cabaña que tú tanto anhelabas en vida. Soporté terribles suplicios rodeado por arboles encantados que parecía que cambiaban de forma, y me miraban con rencor. Una de esas noches creí que sucumbiría por fin, pero desperté aún vivo y atisbé a una presencia agonizada que me observaba desde la oscuridad del bosque. Era un fantasma bañado por las tinieblas, quien me reveló el secreto para acabar con este maleficio.

Parecía el fantasma de una mujer, no estoy seguro, pero el mismo me entregó tres objetos como pequeñas figurillas y me dijo lo que tenía que hacer. Luego se fue sin más, desvaneciéndose en las sombras con lentitud. Esa misma noche hice lo que profirió, y me dirigí a orillas de la laguna.

Arrojé las figurillas que parecían tener relación con alguna especie de arte indígena hacia el fondo de la laguna. Esperé por un momento alguna reacción desencadenada por lo que había hecho, lo cual efectivamente ocurrió. Las aguas comenzaron a burbujear y la espuma que se formaba comenzaba a tener un color fluorescente.

La tierra comenzó a temblar y di unos pasos hacia atrás porque veía que algo gigantesco comenzaba a salir del centro, y así fue…, una gran masa color fluorescente y nebulosa, tan grande como una montaña, ascendía y ascendía cada vez más hacia el cielo. En su superficie vi rostros que gemían adoloridos y eran repulsivos y abominables.

La gran torre de rostros se perdía entre las nubes dejándome aún más estupefacto y paralizado sin posibilidad de mover un solo músculo. Solo cuando vi perderse su última extensión fue cuando pude recuperar el control de mis habilidades motoras, esa noche no recuerdo si fui a dormir, o me desmayé en ese instante.

Al amanecer, desperté dentro de la cabaña que para mi sorpresa estaba ya construida, y miré cada pared y cada techo y cada suelo y cada pilar terminado a la perfección. No puedo explicar cómo pasó, luego salí hacia fuera y vi el bello paisaje que se posaba junto al lago. Su azul, sus vibrantes y celestiales colores, como si fuera un fragmento del Edén en la tierra.

Mucho te he extrañado querida Adela, por eso vengo con frecuencia a esta parte del mundo, al que solíamos juntos frecuentar, quiero dejarte en claro en esta carta que lo que viví hace ya varios días no cambia mi opinión de querer cumplir mis promesas. El aire ahora se siente más ligero, en las noches ahora duermo con tranquilidad, ya no siento la necesidad de arrebatarme la vida por el tormento que me provocaba permanecer aquí, ahora siento paz pura e inquebrantable.

Puedes descansar sabiendo que tu lugar favorito en la tierra ya no es dominado por ningún mal, me aseguraré de ello mientras viva puesto que me he vuelto su guardián. Nunca supe en realidad lo que aquí imperaba, aunque ayer leí en un libro de Historia que esta laguna había sido una fosa acuática de indios durante la conquista, y no solo de indios, también de hombres ejecutados por el vil comendador que señoreaba estas tierras.

De cualquier forma ya podemos estar tranquilos Adela, deséame siempre toda tu suerte y tu amor desde tus alturas divinas hasta que esté para siempre junto a ti.

My dear Adela, I am writing this letter today, April 19, 20… a few weeks after the anniversary of your absence; where you left this world physically and your essence mixed with that of the Universe and all its infinity. If you were with me, maybe you would think that it is hypocritical on my part to dedicate some letters to you, already being dead, but I can not stop thinking about you, much less after what has happened these days.

First of all let me clarify that I am confident that your perennial peace is not disturbed by some external agony, I left long ago the desire to return to invoke my desires for you. I reconstructed my life based on your last look before dying, where you begged me to be happy and to find love again, I must confess Adela that I did not fulfill your second request.

The first request was about to not fulfill, I wandered for a long time with the idea that you were not. At my age, getting love again is extremely difficult and sharing with loneliness feels like hell itself. I disagreed with the idea of ​​returning to seek calm, and I surrendered to the arms of vile and insidious affliction.

But a saving idea arrived in the windows of my soul; While I was dreaming of gorgons and sirens, agents of cruel melancholy, you appeared to be a warlike, divine and more beautiful than ever, surrounded and supported by winged cherubim, servants of your glory. And it was there when I understood your message, to see you exalted and magnificent, oh my beloved, I understood that in that world you live the peace of a queen, and that your presence is a lantern that chased away the shadows that chained me to pain.

It was enough to finish my intentions and to finish my promises, I do not want to dwell too much with everything I did later, I just want to talk to you about the most significant topic of this letter. One of my purposes was to finish the cabin next to the lagoon that we used to frequent. I still remember your face of wonder when you see the colors that can be seen from here, especially the morning panorama adorned by the crystalline and dreamlike blue of the lagoon, which was what most amazed us.

Since my arrival in this place, I began all the preparations to carry out the construction on my own. I dozed for days in the beautiful surroundings camping without any worries, but, with the passage of time, the longer I stayed here, the more I felt a sense of discomfort that at first I could not explain.

I omitted those absurd ideas and concentrated completely on my work. I used to eat my breakfast in the mornings in front of the shores of the lagoon to admire the landscape, it is inexplicably magical; as if some deity of beauty inhabits this area and extends its power throughout this place. As I thought it sounded wonderful, unfortunately it was not like that.

Little by little, the sensation of discomfort began to disturb my sleepless nights, waking up exalted and full of panic, I left my camping tent thirsty, full of fears of going back to sleep, those nightmares were dark and diffuse; too ineffable to describe them with simple words. I will suppress my explanation to make way for what happens.

All those nights were illuminated by a supernatural moon, which was present before any situation that developed in the lagoon. On one of those nights I woke up, barefoot, facing the shore with my feet bathed by its waters. I thought it was a case of sleepwalking, which was strange, it was the first time that happened to me, I looked around and noticed a very strange change.

Mounds of pointed rock formations surrounded the lagoon, pointing its sharp ends towards the center. I could not tell if at that moment I was asleep or was awake, the truth is that, that left me with an irrepressible stupor. But that was not all, to stay a little longer, I noticed that in the center of the pond was a whirlpool; I could glimpse his abysmal depth, as if he were going to the bottom.

I looked towards the sky and noticed an agglomeration of fluorescent clouds, which then turned and descended around the lagoon, then, the clouds took the form of people dancing with fury carrying machetes and pistols. They descended and descended to the center of the whirlpool, and all entered there. Until the last of them was introduced inside and that was how the whirlpool closed and everything was filled with complete stillness.

I was still stupefied, not knowing what to think. I woke up the next day in my store, with the thought disturbed of questions on if that of last night was only a dream in fact, I left my store to observe the lagoon and its surroundings, and I did not glimpse anything of what my eyes saw last night . The rock formations were not there, it was as if they had been magically removed from that place.

The nights were the worst. Later, my dreams after having witnessed that event became descriptive but just as abnormal. My mind was attacked by disturbed spirits and nebulous fluorescent, and other times I sank suffocated in the black night waters of the lagoon, as if a diabolical force dragged me to its irresistible depth.

I felt that I would die in one of those nightmares Adela, with each passing night I saw my end approaching, the only thing that held me firmly in this place before cursed was the power to finish the cabin that you so longed for in life. I endured terrible torments surrounded by enchanted trees that seemed to change shape, and looked at me with rancor. One of those nights I thought I would succumb at last, but I woke still alive and saw an agonized presence watching me from the darkness of the forest. It was a ghost bathed in darkness, who revealed to me the secret to end this curse.

It looked like the ghost of a woman, I’m not sure, but he gave me three objects like little figurines and told me what to do. Then he went without further, vanishing in the shadows slowly. That same night I did what he said, and I went to the edge of the lagoon.

I threw the figurines that seemed to be related to some kind of indigenous art towards the bottom of the lagoon. I waited for a moment for some reaction unchained by what I had done, which actually happened. The waters began to bubble and the foam that was forming began to have a fluorescent color.

The earth began to tremble and I took a few steps backwards because I saw something gigantic begin to come out of the center, and it was … a great mass of fluorescent and cloudy, as big as a mountain, ascended and ascended more and more towards the sky . On its surface I saw faces that moaned sore and were repulsive and abominable.

The great tower of faces was lost among the clouds leaving me even more stupefied and paralyzed without the possibility of moving a single muscle. Only when I saw his last extension was lost was I able to regain control of my motor skills, that night I do not remember if I went to sleep, or I fainted at that moment.

At dawn, I woke up inside the cabin that to my surprise was already built, and I looked at each wall and each ceiling and each floor and each pillar finished perfectly. I can not explain how it happened, then I went out and saw the beautiful landscape that settled by the lake. Its blue, its vibrant and celestial colors, as if it were a fragment of Eden on earth.

I have missed you dear Adela, so I often come to this part of the world, which we used to frequent together, I want to make clear to you in this letter that what I lived several days ago does not change my opinion of wanting to fulfill my promises. The air now feels lighter, at night now I sleep peacefully, I no longer feel the need to take my life for the torment that caused me to stay here, now I feel pure and unbreakable peace.

You can rest knowing that your favorite place on earth is no longer dominated by any evil, I will make sure of it while I live, since I have become its guardian. I never really knew what prevailed here, although yesterday I read in a history book that this lagoon had been an aquatic pit of Indians during the conquest, and not only of Indians, also of men executed by the vile commander who ruled these lands.

Anyway, we can rest assured Adela, always wish me all your luck and your love from your divine heights until I am forever with you.


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