Desafiando a la Tempestad (Poema #27)


En un antaño no muy lejano, soñé con un impacto que reviva las volátiles pulsaciones de mi corazón. Batí con fuerza los últimos vestigios de mis añejos sentimientos. Contraje deseos perdidos y ciegos en una realidad alterna y sofocante. Comprendí que el pasado, es solo una metáfora infraterrena, llena de mecánicas controladas por el olvido. Interpreté tu mirada por centurias, y siempre, fallaba majadero cual insensible desalmado.

 
Me he embarcado solemne en el más duradero viaje. Soportando las gélidas ventiscas de un mar inhóspito y salvaje. Liberé los restos de un amor hecho corpúsculos, desatados para hallar el placer, fuera de las indómitas alas de los serafines. He querido escudriñar en las fuentes mágicas y míticas de lo divino. Disipan el dolor sin tacto, retrasando el efecto de las imperiosas memorias que entorpecen mi ya decidida huida.

 
Los mandatos ya no gobiernan este infausto cuerpo, insensata manía de encontrar lo olvidable. Una naciente idea se revela en un palpar, tratando de desviarme de mi audaz camino. Un paraíso infernal, ornamentado de ilusiones. Hechizo traicionero que con insidia me castiga por mi osadía. Intento calmar los vapores de vesania exhalados por mi piel. Resido en mi ensimismamiento, buscando la fuerza de la paz. Con cautela me arraigo al mismo camino, y temeroso excluyo la valentía de mi insolencia.




Esta obra está bajo una licencia de Creative Commons Reconocimiento 4.0 Internacional

Write a Comment

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *